Ante la situación actual de la evolución del COVID-19 en España, el sector porcino ha adaptado las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para los lugares de trabajo (granjas).
Recuerdan que el COVID- 19 afecta solo a humanos y que debe considerarse una enfermedad de medicina humana.
Desde que el pasado 14 de marzo se declarase el estado de alarma y alargase su prolongación por lo menos hasta el 11 de abril, para gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el virus, el personal de granja ha tenido que tomar medidas encaminadas a la prevención y protección de la salud de los trabajadores y actuaciones dirigidas a garantizar el funcionamiento de la granja.
Como medidas preventivas generales, ANPROGAPOR recomienda:
MEDIDAS ENCAMINADAS A LA PREVENCIÓN Y PROTECCIÓN DE LA SALUD DE LOS TRABAJADORES
Sin perjuicio de las medidas adicionales que sea necesario adoptar en función de la evolución de la situación y en coordinación con las Autoridades
Estos días estamos oyendo y leyendo muchas cosas a cerca de la bioseguridad, pero…
¿Qué es exactamente la bioseguridad?
La bioseguridad en el sector porcino adquiere una importancia capital en la actualidad, ya que hay muchos factores que hacen que las explotaciones porcinas estén sometidas a un alto riesgo en relación a la entrada y difusión de enfermedades infecto-contagiosas.
Entre estos factores destacamos el aumento de riesgo por la circulación de ciertas enfermedades en zonas cercanas a nuestro país, como la Peste Porcina Africana en el este de Europa, la Fiebre Aftosa en el norte de África, la Peste Porcina Clásica que presenta carácter enzoótico en poblaciones de jabalíes del este de Europa, o las nuevas variantes del virus de la Diarrea Epidémica Porcina que han afectado gravemente al sector porcino de China, EEUU, Canadá y otros países de Centro y Sudamérica. Otro aspecto fundamental es que el mantenimiento de adecuadas medidas de bioseguridad